TEMA 2: DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA COMUNICACIÓN DE MASAS
- Concepto de ‘masa’
- Concepto de comunicación de masas
- Cultura de masas e Industria cultural
- Comunicación de masas y digitalización
- Conclusión
- Referencias
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Sinopsis: Este tema aborda la comunicación de masas como un
fenómeno social, cultural y tecnológico, analizando sus principales
características, funciones y enfoques teóricos. Se estudia la noción de cultura
de masas y su desarrollo en el marco de la industria cultural, así como su
crítica desde la Escuela de Frankfurt. Asimismo, se analiza la evolución del
sistema mediático desde modelos unidireccionales y centralizados hacia un
entorno digital, convergente y participativo, en línea con los planteamientos
de la cultura de la convergencia de Henry Jenkins. En este nuevo contexto, las
audiencias dejan de ser receptoras pasivas para convertirse en agentes activos
en la producción, circulación y difusión de contenidos.
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1.1. Origen del estudio de la “masa”
A
finales del siglo XIX comienzan a estudiarse los fenómenos de masas en un
contexto de profundas transformaciones sociales, económicas y políticas. La
industrialización y la urbanización generan grandes concentraciones de
población en ciudades y fábricas, mientras que la aparición de multitudes en
huelgas, revoluciones y movimientos políticos hace visibles nuevas formas de
acción colectiva.
Paralelamente,
la democratización impulsa el desarrollo de la política de masas, ampliando la
participación ciudadana en la vida pública. Un ejemplo de ello es la extensión
del sufragio universal masculino en diversos países europeos a finales del
siglo XIX y principios del XX, que permitió la incorporación de amplios
sectores de la población a los procesos electorales.
A
estos cambios se suma el surgimiento de nuevos medios de comunicación, como la
prensa de masas —y posteriormente la radio y el cine—, capaces de llegar a
grandes audiencias e influir en la opinión pública. En este contexto, comienza
a observarse que los individuos pueden comportarse de manera distinta cuando
forman parte de una multitud que cuando actúan de forma aislada.
Este
interés por el comportamiento colectivo se refleja en obras fundamentales como Psicología
de las masas (1895) de Gustave Le Bon y La rebelión de las masas
(1930) de José Ortega y Gasset, que sientan las bases para el estudio moderno
de la masa como fenómeno social.
1.2. Definición
de “masa”
El
médico y psicólogo francés Gustave Le Bon (1841–1931) estudió el comportamiento
de los individuos cuando forman parte de una multitud. En su obra Psicología
de las masas (1895), definió la “masa” en los siguientes términos: “un ente
provisional formado por elementos heterogéneos que se han unido entre sí
durante un cierto lapso. El individuo masificado adquiere un alma colectiva por
la cual piensa y siente de forma distinta a como lo haría de manera aislada. En
la masa deja de funcionar la peculiaridad de cada individuo, aflora un
inconsciente colectivo —uniforme en todos— y lo heterogéneo se vuelve
homogéneo, apareciendo un carácter promedio con nuevas propiedades”.
Para
Le Bon, la masa influye en el individuo mediante distintos mecanismos
interrelacionados, como el sentimiento de poder colectivo, la pérdida de
responsabilidad individual, el anonimato, el contagio emocional, la
subordinación del interés personal al colectivo, la sugestionabilidad y la
imitación, lo que reduce la capacidad crítica y la reflexión individual.
Este
planteamiento ha sido posteriormente criticado por su determinismo y por su
visión negativa de las masas. Frente a ello, Denis McQuail (2005) propone una
concepción más actual de la masa como una audiencia amplia, heterogénea y
dispersa, cuyos miembros no actúan de forma uniforme, sino que interpretan los
mensajes según sus contextos sociales, culturales y personales.
Por
su parte, José Ortega y Gasset (1930) se refiere al hombre-masa como “todo
aquel que no se valora a sí mismo —en bien o en mal— por razones especiales,
sino que se siente ‘como todo el mundo’ y, sin embargo, no se angustia por
ello, sino que se siente a gusto al reconocerse idéntico a los demás”.
Para
Ortega, la masa no es un grupo, sino una actitud caracterizada por el
conformismo, la falta de exigencia y la autosatisfacción intelectual.
2. CONCEPTO DE COMUNICACIÓN DE MASAS
2.1.
Definición de comunicación de masas
La
comunicación de masas es el proceso mediante el cual un emisor institucional o
profesional difunde mensajes públicos de forma simultánea y, tradicionalmente,
unidireccional a una audiencia amplia, heterogénea y dispersa, a través de
medios técnicos como la prensa, la radio, la televisión o internet.
En
este sentido, Denis McQuail (2005) la define como “aquella comunicación en la
que el emisor está institucionalizado, los canales son técnicos y el público es
grande, heterogéneo y anónimo”.
Este
modelo clásico será posteriormente cuestionado por la aparición de entornos
digitales participativos, en los que las audiencias adquieren un papel más
activo en la producción y difusión de contenidos.
2.2.
Funciones de la
comunicación de masas
Las funciones de la comunicación de masas han sido ampliamente estudiadas dentro de la teoría de la comunicación, especialmente desde enfoques funcionalistas que analizan el papel social de los medios. En este sentido, distintos autores han propuesto clasificaciones de sus efectos y usos sociales. Siguiendo la síntesis realizada por Denis McQuail (2005), los medios de comunicación cumplen diversas funciones en la sociedad, entre las que destacan las siguientes:
- Función informativa: transmite hechos, noticias y acontecimientos, contribuyendo a la información de la sociedad.
- Función interpretativa: además de informar, explica y ofrece marcos de interpretación de la realidad (Ejemplo: columnas de opinión).
- Función socializadora y educativa: integra a los individuos en la sociedad y transmite valores, normas y conocimientos compartidos.
- Función de entretenimiento: proporciona ocio y distracción, reduciendo la tensión de la vida cotidiana.
- Función de vigilancia: alerta sobre riesgos y acontecimientos relevantes (crisis, epidemias, conflictos), permitiendo anticipar y reaccionar ante cambios sociales.
- Función persuasiva: influye en actitudes, valores y decisiones políticas, sociales y de consumo.
- Función de construcción simbólica: crea y difunde significados compartidos que ayudan a interpretar la realidad social y cultural.
3.1.
Definición
La cultura
de masas hace referencia al conjunto de manifestaciones culturales producidas,
distribuidas y consumidas a gran escala, a través de medios técnicos e
industriales, lo que permite su acceso por amplios sectores de la población.
Este fenómeno está estrechamente relacionado con el desarrollo de los medios de
comunicación y la expansión de los mercados culturales.
En este
contexto, Edgar Morin (1970) señala que la cultura de masas supuso un proceso
de democratización del acceso cultural, aunque también una cierta
homogeneización y simplificación de los productos culturales anteriormente
asociados a la cultura de élite.
El
desarrollo de la cultura de masas se vincula históricamente con la expansión de
tecnologías de comunicación como la imprenta y, posteriormente, con los medios
audiovisuales como el cine, la radio y la televisión, que posibilitan la
difusión masiva de contenidos culturales.
Entre sus principales características destacan:
- Homogeneización del producto: los bienes culturales tienden a estandarizarse en sus procesos de producción, distribución y consumo.
- Relación con la globalización: la cultura de masas se integra en dinámicas globales de circulación de contenidos, lo que favorece la difusión internacional de productos culturales, aunque puede implicar procesos de pérdida o transformación de identidades locales (por ejemplo, la adopción de símbolos globales como Papá Noel frente a tradiciones locales).
- Dimensión ideológica: desde enfoques críticos vinculados a la Escuela de Frankfurt, se considera que la cultura de masas puede contribuir a la reproducción de valores dominantes y al mantenimiento del statu quo social.
Para
Theodor W. Adorno y Max Horkheimer, representantes de la Escuela de Frankfurt,
en el capitalismo la cultura se produce de forma industrial, estandarizada y
orientada al consumo, convirtiéndose en una mercancía que contribuye a la
homogeneización del pensamiento, la pérdida de autonomía crítica y el control
social.
La idea central de la teoría es que la industria cultural genera una falsa conciencia que favorece la aceptación pasiva del orden social existente. Entre sus principales características destacan:
Estandarización: los productos culturales presentan estructuras similares, aunque aparenten diversidad. Por ejemplo, muchas películas comerciales reproducen esquemas narrativos predecibles basados en el héroe, el conflicto y el final cerrado.
Pseudoindividualización: se genera una ilusión de elección entre productos similares. Por ejemplo, las plataformas musicales recomiendan contenidos personalizados, aunque estos responden a patrones algorítmicos comunes.
- Cultura como mercancía: el valor cultural queda subordinado al valor económico, integrando elementos de consumo como productos asociados, experiencias o marcas.
- Homogeneización cultural: los productos culturales tienden a globalizar formatos y narrativas, reduciendo la diversidad cultural en favor de modelos estandarizados.
- Dimensión ideológica:
la cultura contribuye a la legitimación del orden social, reforzando valores
dominantes y naturalizando desigualdades.
- Entretenimiento como control social:
el ocio funciona como mecanismo de distracción que puede reducir la reflexión
crítica sobre la realidad social.
Esta
visión ha sido posteriormente criticada por su carácter excesivamente
determinista y por atribuir al público un papel demasiado pasivo en la
recepción de los contenidos culturales.
4.
COMUNICACIÓN DE MASAS Y DIGITALIZACIÓN
4.1.
Impacto de la digitalización
en la comunicación de masas
La digitalización ha transformado la comunicación de
masas en un ecosistema multiplataforma, convergente y descentralizado. Este
nuevo entorno se caracteriza por la producción híbrida de contenidos
(profesional y amateur), la interacción en tiempo real entre emisores y
audiencias, el acceso ubicuo y el consumo bajo demanda.
Asimismo, la mediación algorítmica introduce procesos de
segmentación y sobrecarga informativa, al tiempo que redefine el papel del
público como usuario activo y cocreador de contenidos. En conjunto, estas
transformaciones implican una reconfiguración del modelo tradicional de los
medios, marcado por la pérdida de ingresos publicitarios y la creciente
competencia por la atención del usuario.
En este contexto, se identifican diversos desafíos actuales, entre los que destacan:
- Desinformación y difusión de fake news, que debilitan el debate público y la confianza informativa.
- Manipulación política mediante campañas coordinadas y automatizadas (bots).
- Concentración del poder mediático en grandes plataformas digitales.
- Crisis del periodismo tradicional, condicionado por la lógica de la inmediatez y el clic.
- Falta de regulación eficaz frente a la desinformación y la manipulación digital.
Estas dinámicas afectan a la pluralidad informativa, a la
calidad de los contenidos y a la salud democrática del ecosistema comunicativo.
Por ello, se hace necesaria la implementación de políticas de alfabetización
mediática, así como el fortalecimiento de la responsabilidad social de los
actores implicados en el entorno digital.
4.2.
Teoría de la cultura participativa y
el discurso transmedia (Jenkins)
Henry Jenkins es un investigador estadounidense de medios, cultura popular
y comunicación digital, conocido por analizar las transformaciones de la
comunicación en el contexto de la digitalización. Su planteamiento no
constituye una teoría cerrada en sentido clásico, sino un enfoque que describe
cómo evolucionan las relaciones entre medios, contenidos y audiencias en
entornos convergentes
En este marco, Jenkins sostiene que la comunicación contemporánea se
caracteriza por la convergencia mediática, entendida no solo como un proceso
tecnológico, sino también cultural y social, en el que los contenidos circulan
entre múltiples plataformas y se reconfiguran según los contextos de uso. Esta
convergencia modifica las formas de producción, distribución y consumo de los
contenidos (Jenkins, 2006).
Asimismo, el autor destaca la aparición de una cultura participativa, en la
que los usuarios incrementan su nivel de implicación en la creación,
reinterpretación y difusión de los contenidos, aunque sin que ello implique la
desaparición de las estructuras mediáticas tradicionales ni una igualdad total
entre emisores y audiencias. En este contexto, Jenkins retoma la idea de
prosumidor (originalmente formulada por otros autores) para describir a un
usuario que combina consumo y producción de contenidos.
Otro concepto clave es la narrativa transmedia, según la cual una historia
se expande a través de diferentes medios y plataformas, aportando cada una
elementos específicos del universo narrativo. Ejemplos como Star Wars o Harry
Potter ilustran cómo los relatos se distribuyen y amplían mediante múltiples
soportes y la participación de los usuarios.
Finalmente, Jenkins
introduce la idea de inteligencia colectiva, entendida como la construcción
colaborativa del conocimiento a partir de las aportaciones distribuidas de los
usuarios, como ocurre en comunidades de fans o entornos digitales colaborativos.
5.
CONCLUSIÓN
A lo largo del tema se ha analizado la comunicación de
masas como un fenómeno complejo que ha evolucionado desde sus primeras
formulaciones teóricas, vinculadas al estudio del comportamiento de las
multitudes y la influencia de los medios en sociedades industrializadas, hasta
su transformación contemporánea en un ecosistema digital, convergente y
participativo. En este recorrido, se han revisado las principales aportaciones
teóricas que han contribuido a su definición, desde las perspectivas clásicas
de la masa y la comunicación unidireccional, hasta enfoques críticos como la
industria cultural de la Escuela de Frankfurt, así como modelos más actuales
centrados en la participación activa de las audiencias, como los planteados por
Henry Jenkins.
En conjunto, puede concluirse que la comunicación de
masas ha pasado de ser un sistema centralizado de emisión de mensajes a un
entorno descentralizado en el que los usuarios adquieren un papel activo como
productores y difusores de contenidos. Sin embargo, este nuevo escenario no
está exento de tensiones, ya que junto a las oportunidades de participación y
acceso también emergen desafíos como la desinformación, la concentración del
poder mediático o la pérdida de calidad informativa. Por ello, el estudio de la
comunicación de masas resulta fundamental para comprender las dinámicas
sociales, culturales y políticas de las sociedades contemporáneas.
6.
REFERENCIAS
- Ávila, B. (2021). Comunicación de masas. Blog para estudiantes de Publicidad. https://blogparaestudiantesdepublicidad.blogspot.com/2021/10/concepto-de-masa.html
- Adorno, T. W., & Horkheimer, M. (1994). Dialéctica de la Ilustración: Fragmentos filosóficos. Trotta. (Obra original publicada en 1944–1947)
- Jenkins, H. (2006). Convergence culture. Paidós.
- Le Bon, G. (2005). La psicología de las masas. Morata. (Obra original publicada en 1895)
- McQuail, D. (2005). Mass communication theory (5th ed.). Sage Publications.
- Morin, E. (1970). La
culture de masse. Éditions du
Seuil.
- Ortega y Gasset, J. (2006). La rebelión de las masas. Espasa Calpe. (Obra original publicada en 1930)
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